VENERABLE BARSANUFIO DE ÓPTINA
- monasteriodelasant6
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conmemorado el 1° de abril.

El Venerable Barsanufio (ru. Преподобный Варсонофий), stárets (ru. Старец) del Monasterio de Óptina Pústyñ (ru. монастырь Оптина Пустынь), en el mundo Pável Ivánovich Plikhanov (ru. Павел Иванович Плиханков), nació en la ciudad de Samara el día 5 de julio del año 1845, hijo de Ivan y Natalya Plikhankov. Su madre falleció al dar a luz, y su padre se volvió a casar posteriormente para que su hijo tuviera una madre. Aunque su madrastra era muy estricta, fue una verdadera madre para él, y la amaba profundamente.
Como descendiente de los cosacos de Oremburgo, Pável se alistó en el Cuerpo de Cadetes de Pólatsk. Completó sus estudios en la Escuela Militar de Oremburgo y obtuvo el grado de oficial. Posteriormente se graduó de la Escuela de Oficiales del Estado Mayor Cosaco de San Petersburgo, y también sirvió en el cuartel general del distrito militar de Kazán, donde finalmente ascendió al rango de coronel.
En una ocasión, enfermo de neumonía, Pável sintió que estaba a punto de morir. Le pidió a su ordenanza que le leyera el Evangelio y se desvaneció. Entonces tuvo una visión en la que los cielos parecieron abrirse, y sintió un gran temor a causa de la gran luz. Toda su vida pecaminosa transcurrió ante él, y el arrepentimiento lo invadió. Una voz lo mandó viajar al Monasterio de Óptina, pese a que los médicos dudaban que se recuperara. Sin embargo, su salud mejoró, y el coronel visitó Óptina. En agosto del año 1889, el presbítero del Monasterio, san Ambrosio (10 de octubre), aconsejó a Pável que pusiera orden en sus asuntos mundanos. Dos años después, san Ambrosio lo bendijo para que cortara todo lazo con el mundo y le indicó que ingresara en Óptina en un plazo de tres meses.
No fue fácil para el coronel renunciar a su cargo en el plazo de tres meses, debido a los obstáculos que se presentaron ante él. De hecho, lo ofrecieron un ascenso a general y solicitaron que aplazara su retiro. Algunos aún intentaron concertarle un matrimonio, mofándose de su deseo de ingresar al Monasterio. Solo su madrastra se alegró de que quisiera hacerse monje. El último día de los tres meses, concluyó sus asuntos y arribó a Óptina. Sin embargo, san Ambrosio yacía ya en su ataúd en la iglesia.
San Anatoly I (ru. Анатолий, 25 de enero) sucedió al presbítero Ambrosio como stárets, y asignó a Pável al Hieromonje Nectario (29 de abril) como su asistente de celda. Fue aceptado como novicio en 1892 y tonsurado como “rasóforo” (“novicio portador del hábito”) en el año 1893. En el curso de los diez años siguientes, ascendió por los varios escalones de la vida monástica, incluyendo la ordenación como diácono (1902) y como sacerdote (1903). El monje Pável fue tonsurado en secreto en el manto (ru. Мантия, “mantiya”) en diciembre de 1900 por causa de una grave enfermedad. Cuando preguntaron qué nombre deseaba recibir, respondió que carecía de importancia. Lo nombraron en honor a san Barsanufio de Tver y Kazán (11 de abril). Aunque se recuperó, no lo otorgaron la mantiya sino hasta diciembre de 1902, después de la liturgia, cuando se reveló que había sido tonsurado en su lecho de enfermedad.
El 1° de septiembre del año 1903, el padre Barsanufio fue designado para asistir al Anciano Iosif (ru. Иосиф), superior de la Skete, en la dirección espiritual de los hermanos y hermanas de la Skete del convento de Shamordino.
Al comienzo de la guerra ruso-japonesa en el año 1904, el padre Barsanufio fue enviado al Lejano Oriente como capellán militar, donde atendió a los soldados heridos. La guerra terminó en agosto del año 1905, y san Barsanufio retornó a Óptina el 1° de noviembre de 1905.
Por razón de su ancianidad y fragilidad, el stárets Iosif se encontraba indispuesto para la administración de los asuntos de la Skete, por tanto, el padre Barsanufio fue nombrado Superior de la comunidad monástica en su lugar. El padre Barsanufio pronto restableció el orden y la disciplina, saldó deudas, reparó edificios, etc. Como Superior, aunó la severidad y la preocupación paternal, así como la ternura para con sus subordinados.
San Barsanufio, lo mismo que los demás stárets de Óptina, poseía el don de la presciencia y de curar a personas afligidas por dolencias físicas y espirituales. Uno de sus hijos espirituales, el padre Inocencio Pávlov, recordó su primera Confesión con el Anciano. Sintió temor porque el padre Barsanufio parecía conocer sus pensamientos más íntimos, haciéndolo recordar personas y ocurrencias que había olvidado. El Santo le habló con dulzura y le dijo que era Dios quien le había revelado tales cosas sobre él. «Durante mi vida, no cuentes a nadie lo que experimentas ahora», le dijo, «pero podrás hablar de ello después de mi muerte».
San Barsanufio amaba los libros espirituales, especialmente las Vidas de los Santos. A menudo decía a la gente que quienes leen éstas Vidas con fe se benefician enormemente. Las respuestas a muchas preguntas de la vida se pueden encontrar leyendo las Vidas de los Santos, decía. Nos enseñan a superar obstáculos y dificultades, a mantenernos firmes en nuestra fe y a luchar contra el mal y emerger triunfantes. Aunque las Vidas de los Santos eran ampliamente accesibles, lo entristecía que no las leyera más gente.
San Barsanufio conmemoraba a muchos Santos cada día durante su Regla de oración, y ésto no era casualidad. Cada Santo, explicó una vez, tenía una importancia particular en su vida. Si, por ejemplo, ocurría algún evento significativo, buscaba a qué Santos se conmemoraba ese día y comenzaba a conmemorarlos cada día. Más tarde, notó que, en su festividad, a menudo lo libraban de algún peligro o adversidad. El 17 de diciembre de 1891, día de la conmemoración del Santo Profeta Daniel y los tres Santos jóvenes, Ananías, Misael y Azarías, abandonó Kazán para no volver. Ese fue el día en que decidió abandonar éste mundo, y san Barsanufio sintió que Dios lo había liberado del horno de las pasiones. Así como los tres jóvenes fueron liberados del horno ardiente porque no se inclinaron ante los ídolos, el Anciano siempre creyó que había salido ileso del mundo porque se negó a postrarse ante los ídolos de la lujuria, el orgullo, la gula, etc.
Para 1908, san Barsanufio parecía enfermar con mayor frecuencia y comenzó a hablar de su inminente partida. En abril de ese año, alguien lo hizo llegar un paquete con el Gran Esquema. El padre Barsanufio había anhelado ser tonsurado en el Gran Esquema antes de entregar su alma, pero no se lo había dicho a nadie, salvo al Archimandrita. Por lo tanto, lo consideró un signo de que pronto expiraría. Una noche del mes julio de 1910, el stárets enfermó tan gravemente que tuvo que abandonar la iglesia durante la vigilia y volver a su celda. A la mañana siguiente, el 11 de julio, estaba tan débil que no podía incorporarse por sí solo. Esa noche fue tonsurado en el Gran Esquema.
El padre Barsanufio comenzó a recuperarse, mas asomaron nuevas contrariedades en el Monasterio. Arribaron nuevos monjes de entornos espiritualmente relajados. No comprendían la naturaleza ascética del monacato ni la noción misma del stárets, por lo que comenzaron a clamar por reformas. Deseaban asumir puestos de autoridad y clausurar la Skete. Debido a sus quejas, el padre Barsanufio fue expulsado de Óptina y asignado como Higúmeno del Monasterio de Golubinsky (ru. Голубинский). Cuando arribó para asumir sus funciones, el padre Barsanufio encontró el Monasterio en un estado de decadencia material y espiritual. Sin embargo, no se descorazonó, y pronto el Monasterio renació. Más personas empezaron a visitarlo al enterarse de la llegada de un anciano de Óptina a Golubinsky. La situación financiera del Monasterio, así mismo, empezó a mejorar. Sin embargo, los hermanos rebeldes causaron gran dolor a san Barsanufio, y se hizo necesario expulsar a algunos de ellos.
A principios del año 1913, san Barsanufio enfermó nuevamente y pidió permiso al Metropolitano Macario de Moscú para retirarse a Óptina, mas no lo consiguió. Durmió en el Señor el 1° de abril, y su cuerpo permaneció en la iglesia de Golotvino hasta el día 6 de abril (sábado de Lázaro en aquel año). Tras el funeral, su cuerpo fue dispuesto en un tren y enviado a Óptina para su inhumación. El tren llegó a la estación de Kozelsk el día 8 del mes de abril, y el ataúd fue llevado a Óptina por el clero.
El Patriarcado de Moscú autorizó la veneración local de los Ancianos (stárets, ru. Старец) de Óptina el día 13 del mes de junio del año 1996. La labor de descubrimiento de las reliquias de los Santos León (ru. Лев, “Lev”), Macario, Hilarión, Ambrosio, Anatoly I, Barsanufio y Anatoly II comenzó el 24 de junio/7 de julio de 1998 y concluyó al día siguiente. Sin embargo, debido a las festividades eclesiásticas (Natividad de San Juan Bautista, etc.) asociadas con las fechas del descubrimiento de las reliquias, el Patriarca Alekséi II designó el 27 de junio/10 de julio como fecha para conmemorar éste suceso. Las reliquias de los Santos stárets reposan ahora en la nueva iglesia del Icono de Vladímir de la Madre de Dios.
Los Ancianos de Óptina fueron glorificados por el Patriarcado de Moscú para veneración universal el día 7 del mes de agosto del año 2000.
REFERENCIAS
Orthodox Church in America. (2025). Venerable Barsanuphius of Optina. New York, Estados Unidos: OCA.
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