SAN AGATÓN, PAPA DE ROMA
- monasteriodelasant6
- 20 feb
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conmemorado el 20 de febrero.

San Agatón nació en Sicilia de padres devotos que se aseguraron de que su hijo recibiera una excelente instrucción y aprendiera las Escrituras divinamente inspiradas. Tras el reposo de sus padres, repartió su herencia entre los necesitados y se convirtió en monje en el Monasterio de San Hermes en Palermo. Allí se esforzó por adquirir todas las virtudes, y se destacó por su humildad, su mansedumbre y un corazón que se desbordaba de amabilidad. Por ésta razón, se hizo digno de recibir el don de obrar milagros.
El 27 de junio del año 678, Agatón fue elegido obispo de Roma y recibió la coronación papal. Como pontífice, al parecer, también fue eficiente en asuntos comerciales, porque mantuvo los registros contables con su propia mano, usanza inacostumbrada. Pasada su entronización, una plaga mortal azotó Roma. San Agatón instituyó procesiones y oraciones públicas para suplicar la misericordia de Dios sobre el pueblo. Muchos fueron sanados debido a sus súplicas, y por ésto se hizo conocido como taumaturgo. En una ocasión, incluso abrazó a un leproso, y el hombre fue sanado de inmediato.
En el año 679, el papa Agatón socorrió a san Wilfredo, obispo de York (634-709), en su disputa por la introducción de formas y costumbres romanas, como la fechación de Pascua y la regla benedictina a Gran Bretaña, y consideró a los obispos celtas como cismáticos. Cuando Wilfredo fue depuesto injustamente como obispo, Agatón convocó el Sínodo de Letrán y lo hizo restaurar.
El gran evento de su pontificado fue el Sexto Sínodo Ecuménico, llevado a efecto en Constantinopla en el año 680-681. En éste Sínodo, la herejía monotelita fue condenada y una vez más restableció la comunión entre las sedes de Constantinopla y Roma. En preparación para éste Sínodo, Agatón ordenó que se llevaran a cabo Sínodos locales en Occidente para que todos pudieran unirse en la presentación de la fe ortodoxa en el Sínodo ecuménico.
“La Carta de Agatón y del Sínodo Romano de 125 Obispos” debía servir como instrucción a los legados enviados para asistir al Sexto Sínodo Ecuménico en el Trulo (sala abovedada) del Palacio Imperial. Cuando ésta carta fue leída en la Cuarta Sesión, y afirmó la creencia tradicional de la Iglesia de que Cristo tenía dos voluntades, divina y humana, el Sínodo proclamó con un solo acuerdo: “Pedro ha hablado por boca de Agatón”, así como los Santo Padres del Cuarto Sínodo Ecuménico lo hicieron por el papa León. Cuando el Sínodo culminó, en septiembre del año 681, los monotelitas Sergio y Ciro fueron condenados, junto con el ahora reposado papa Honorio de Roma (quien se hiciera piedra de tropiezo para los partidarios de la herética infalibilidad papal en el siglo XIX). Cuando las decisiones del Sínodo fueron enviadas a Roma, san Agatón ya había dormido en el Señor, el 11 de enero de ese mismo año. Sin embargo, su sucesor, León II, aprobó la definición del Sínodo y la envió a todos los obispos de Occidente. El Sexto Sínodo Ecuménico no solo puso fin a la herejía monotelita, sino que también curó el cisma entre Constantinopla y Roma que existía en el momento debido a esta herejía. La renovada armonía entre Roma y Constantinopla puede reflejarse en los orígenes de los próximos dieciséis Papas. Solo cuatro papas entre 682 y 772 se originarían en Roma, mientras que los otros serían principalmente sirios, sicilianos o griegos.
REFERENCIAS
La Ortodoxia es la Verdad. (2025). San Agatón, Papa de Roma. Atenas, Grecia: https://laortodoxiaeslaverdad.blogspot.com
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