REPOSO DE SAN NIKOLAJ VELIMIROVIĆ, OBISPO DE ŽIČA
- monasteriodelasant6
- 18 mar
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conmemorado el 18 de marzo.

Nuestro Santo Padre Nikolaj Velimirović (sr. Николај Велимировић), «el Crisóstomo serbio», nació en Lelich, Serbia occidental, el día 4 de enero de 1881 (23 de diciembre de 1880). Sus padres, Dragomir y Catalina Velimirović, vivían en una granja donde criaron a una familia numerosa. Su piadosa madre ejerció una gran influencia en su desarrollo espiritual, enseñándolo con la palabra y, sobre todo, con el ejemplo. De pequeño, Nikolaj solía caminar cinco kilómetros con su madre hasta el Monasterio de Ćelije para asistir a los servicios divinos.
Enfermizo de niño, Nikolaj no fue físicamente fuerte de adulto. No cumplió con los requisitos físicos al solicitar ingreso en la academia militar, pero sus excelentes calificaciones académicas lo permitieron ingresar en el Seminario de San Sabas en Belgrado, aún antes de concluir la escuela preparatoria.
Tras graduarse del seminario en el año 1905, obtuvo el doctorado de la Universidad de Berna en el año 1908 y del King's College de Oxford en el año 1909. Al retornar a casa, enfermó de disentería. Prometiendo servir a Dios el resto de su vida si era sanado, fue tonsurado en el Monasterio de Rakovica el 20 de diciembre del año 1909 y también ordenado sacerdote.
En el año 1910, viajó a Rusia para estudiar y prepararse para un puesto docente en el seminario de Belgrado. En la Academia Teológica de San Petersburgo, el rector lo cuestionó por qué había venido. Respondió: «Deseaba ser pastor. De niño, cuidaba las ovejas de mi padre. Ahora que soy hombre, deseo cuidar el rebaño racional de mi Padre celestial. Creo que ese es el camino que se me ha mostrado». El rector sonrió, complacido con la respuesta, y luego acompañó al joven a sus aposentos. Tras finalizar sus estudios, regresó a Belgrado y enseñó filosofía, lógica, historia e idiomas extranjeros en el seminario. Hablaba siete idiomas, habilidad que le resultó muy útil a lo largo de su vida.
San Nikolaj era célebre por sus sermones, que jamás se prolongaban por más de veinte minutos y solían hacer hincapié en tres puntos principales. Instruyó al pueblo en la teología de la Iglesia de Cristo en un lenguaje comprensible y los inspiró al arrepentimiento.
Al comienzo de la Primera Guerra Mundial, el archimandrita Nikolaj fue enviado a Inglaterra en misión diplomática para buscar ayuda en la lucha de los serbios contra Austria. Su doctorado en Oxford le valió una invitación para hablar en la Abadía de Westminster. Permaneció en Inglaterra solo tres meses, pero san Nikolaj dejó una impronta indeleble en quienes lo escucharon. Sus escritos «Los Mandamientos del Señor» y «Meditaciones sobre el Padrenuestro» impresionaron a muchos en la Iglesia de Inglaterra.
El archimandrita Nikolaj partió de Inglaterra y viajó a Estados Unidos, donde demostró ser un buen embajador de su nación y su iglesia.
El futuro Santo retornó a Serbia en el año 1919, donde fue consagrado obispo de Žiča y posteriormente trasladado a Ohrid. El nuevo jerarca ayudó a quienes sufrían los estragos de la guerra estableciendo orfanatos y auxiliando a los necesitados. El obispo Nikolaj asumió la dirección de la asociación voluntaria de creyentes de la iglesia ortodoxa serbia, Bogomolyački Pokret (sr. Богомољачки покрет, lit. “Los Que Oran a Dios”), un movimiento popular de avivamiento espiritual que alentaba a la gente a orar y leer la Sagrada Escritura. Bajo su dirección, también contribuyó a la renovación de la vida monástica. Juntamente, se restauraron y reabrieron Monasterios, lo que a su vez revitalizó la vida espiritual del pueblo serbio.
En el año 1921, el obispo Nikolaj fue invitado a visitar Estados Unidos de nuevo y pasó dos años como obispo misionero. Dio más de cien charlas en menos de seis meses, recaudando fondos para sus orfanatos. Durante los siguientes veinte años, impartió conferencias en diversas iglesias y universidades.
Cuando Alemania invadió Yugoslavia el día 6 de abril del año 1941, el obispo Nikolaj, un audaz crítico del nacionalsocialismo, fue aprehendido y confinado en el Monasterio de Ljubostir Vojlovici. En el año 1944, san Nikolaj y el patriarca Gavrilo fueron trasladados al campo de exterminio de Dachau. Allí presenció numerosas atrocidades y fue atormentado. Cuando las tropas estadounidenses liberaron a los cautivos en mayo del año 1945, el patriarca regresó a Yugoslavia, pero el obispo Nikolaj se dirigió a Inglaterra.
El líder comunista Tito estaba a punto de ascender al poder en Yugoslavia, donde persiguió a la Iglesia y reprimió a quienes se le oponían. Por tanto, el obispo Nikolaj creía que podría servir al pueblo serbio con mayor eficacia permaneciendo en el extranjero. Partió a Estados Unidos en 1946, tras una agenda apretada a pesar de sus problemas de salud, agravados por su cautividad en Dachau. Enseñó durante tres años en el Seminario de San Sabas en Libertyville, Illinois, antes de establecerse en el Monasterio de San Tikhon en Canaán del Sur, Pensilvania, en el año 1951.
Enseñó en San Tikhon y también fue decano y rector del seminario. También fue profesor invitado en el Seminario de San Vladímir en Nueva York y en el Monasterio de la Santísima Trinidad en Jordanville, New York.
El día sábado, 17 de marzo del año 1956, el Santo Obispo Nikolaj celebró su última Liturgia. Después del servicio, se dirigió a la trapeza y dio una breve charla. Al despedirse, hizo una profunda reverencia y dijo: «Perdónenme, hermanos». Ésto fue algo inusual, algo que no había hecho antes.
El día 18 de marzo del año 1956, san Nikolaj durmió en el Señor, a quien sirvió durante su vida entera. Se lo halló en su habitación arrodillado en posición de oración. Aunque fue enterrado en el Monasterio de San Sabas en Libertyville, Illinois, siempre expresó el deseo de ser enterrado en su tierra natal. En abril del año 1991, sus reliquias fueron trasladadas al Monasterio de Cetiña (sr. Цетињски манастир) en Lelich. Allí fue sepultado a un lado de su amigo y discípulo, Justin Popović (+ 1979), Archimandrita del Monasterio de Ćelije.
Los lectores angloparlantes conocen las obras de san Nikolaj, “El Prólogo de Ohrid”, “La Vida de San Sabas”, “Un Tesoro de Espiritualidad Serbia”, entre otros escritos de gran beneficio para toda la Iglesia. Consideraba sus escritos como sermones silenciosos dirigidos a personas que nunca lo escucharían predicar. En su vida y escritos, la gracia del Espíritu Santo resplandecía a la vista de todos, pero en su humildad se consideraba el más pequeño de los hombres.
Aunque era originario de Serbia, san Nikolaj guarda una importancia universal para los cristianos ortodoxos de todos los países. Fue como una luz dispuesta sobre un candelero que alumbraba a todos (cfr. Mt 5:15). Director espiritual y maestro con una personalidad magnética, atraía a muchas personas hacia sí. También las amaba, viendo la imagen de Dios en cada persona que conocía. Sentía un amor especial por los niños, quienes acudían a recibir su bendición cada vez que lo veían por la calle.
Era un hombre de oración contrita y poseía el don de las lágrimas que purifican el alma (San Juan el Sinaíta, La Santa Escala, Escalón 7°). Fue un verdadero pastor de su rebaño, amparándolos de los lobos espirituales y guiándolos por el camino de la salvación. Ha dejado muchos escritos que benefician al alma y proclaman la verdad de Cristo al hombre moderno. En ellas, exhorta a amar a Dios y a vivir una vida de virtud y santidad.
Que juntamente seamos hallados dignos del Reino de los Cielos, por las oraciones de san Nikolaj Velimirović, y por la gracia de nuestro Señor, Dios y Salvador, Jesucristo, a Quien sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.
REFERENCIAS
Orthodox Church in America. (2025). Repose of Saint Nikolai of Zhicha. New York, Estados Unidos: OCA.
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