LA CIRCUNCISIÓN DE NUESTRO SEÑOR, DIOS Y SALVADOR JESÚS CRISTO
- monasteriodelasant6
- 1 ene
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conmemorada el 1° de enero.

Llegado el octavo día después de Su Natividad, nuestro Señor Jesucristo fue circuncidado de acuerdo con la Ley del Antiguo Testamento. Todo niño varón se sometió a la circuncisión como signo de la Alianza de Dios con el santo antepasado Abraham y sus descendientes (Gn 17:10-14, Lv 12:3).
Después de este ritual, el Divino Niño fue dado el nombre de Jesús, tal cual declarara el Arcángel Gabriel el día de la Anunciación a la Santísima Madre de Dios (Lc 1:31-33, 2:21). Los Padres de la Iglesia explican que el Señor, el Creador de la Ley, se sometió a la circuncisión para dar ejemplo a las personas de cuán fielmente deben cumplirse las divinas ordenanzas. El Señor fue circuncidado, pues, con el fin de que nadie dudara de que verdaderamente había asumido carne humana, y que Su Encarnación no era una simple aparición, como habían enseñado ciertos herejes (v. gr. la herejía docetista).
En el Nuevo Testamento, el ritual de la circuncisión dio paso al Misterio del Bautismo, al cual prefiguraba (Col 2,11-12). Los relatos de la Fiesta de la Circuncisión del Señor perviven en la Iglesia Oriental hasta el siglo cuarto. El Canon de la Fiesta fue escrito por san Esteban del Monasterio de San Sabas.
Además de la circuncisión, que el Señor aceptó como signo de la Alianza de Dios con los hombres, también recibió el Nombre de Jesús (que significa Salvador) en el octavo día después de Su Nacimiento como indicación de Su servicio, la obra de la salvación del mundo (Mt 1:21; Mc 9:38-39, 16:17; Lc 10:17; Hch 3:6, 16; Fil 2:9-10). Estos dos eventos, la circuncisión y el nombramiento del Señor, recuerdan a los cristianos que han entablado una Nueva Alianza con Dios y que han sido “circuncidados con circuncisión no hecha a mano, al echar de vosotros el cuerpo pecaminoso carnal, en la circuncisión de Cristo” (Col 2:11). El mismo nombre “cristiano” es una señal de la entrada de la humanidad en una Nueva Alianza con Dios.
APOLITIQUIO DE LA CIRCUNCISIÓN
tono I
¡Señor, Tú que eres de mucha compasión!, siendo Dios según la esencia, tomaste la forma humana sin sufrir cambio alguno; y habiendo cumplido la ley; por Tu propia Voluntad aceptaste la circuncisión en la carne, para anular las señales oscuras y quitar el velo de nuestras pasiones. ¡Gloria a Tu Bondad, gloria a Tu Compasión, gloria a Tu Indescriptible Condescendencia, Verbo!
CONTAQUIO DE LA CIRCUNCISIÓN
tono III
Como es Bondadoso, el Señor de todos, soportando la circuncisión, circuncida las transgresiones de los hombres y otorga la salvación al mundo. Por consiguiente, se regocija en lo alto, el revestido de la luz, jefe de los sacerdotes de Dios; Es decir Basilio, el predicador divino de Cristo.
REFERENCIAS
Orthodox Church in America. (2022). The Circumcision of our Lord and Savior Jesus Christ. New York, Estados Unidos: OCA.
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